En la producción moderna de alimentos, mantener las materias primas a la temperatura adecuada es uno de los pasos más importantes en el control de calidad. La carne, las aves de corral, los mariscos y los productos frescos pueden perder rápidamente su frescura si no se elimina el calor antes del almacenamiento, la congelación o el transporte.
Para el preenfriamiento de carne, el hielo en escamas es especialmente eficaz. Tras el sacrificio, las aves de corral, la carne de vacuno y otras canales aún conservan calor residual. Si ese calor permanece dentro del producto durante demasiado tiempo, puede acelerar el crecimiento bacteriano y afectar a la textura, la humedad y el sabor.
El hielo en escamas resuelve este problema gracias a su gran superficie de contacto y su rápida transferencia de calor. Puede adherirse de forma más completa a superficies irregulares, eliminar el calor rápidamente y preparar el producto para el almacenamiento en frío o la congelación profunda, causando menos daño a la estructura del producto.